Remedios Loza: “Los medios han sido mi fusil”

Gabriela Illanes Plata
Para la separata Grandes Reportajes de la UCB
Foto: Página Siete, retocada por LQSC
 
Remedios Loza Alvarado ha sido siempre una pionera, una abanderada de las mujeres de pollera. Fue la primera en abrir un espacio a las polleras en los medios de comunicación, fue la primera mujer aymara en ocupar un curul en el Parlamento y, sobre todo, la primera en desafiar al poder político y patriarcal desde su condición de chola.
 
Háblenos un poco de su vida…
Nací en la Garita de Lima, en la calle Los Andes. Estudié en la escuelita de la misma zona, escuelita 16 de Julio. Desgraciadamente, no pude terminar primaria porque había muchos prejuicios contra las niñas de pollera y de trenzas, y peor pensar en terminar un bachillerato. Lo único que podía hacer era aprender el oficio de mi madre, que era pollerera, mantera y sombrerera; y el de mi padre, que era sastre; así que aprendí el oficio de ellos. A los 12 años ya había hecho una pollera, había trenzado y bordado una manta. Mis antepasados también eran artesanos, para la feria de Alasita hacían sombreros miniaturas que entraban en el dedo meñique, tanto para mujer como para varón. Esa era mi juventud, mi adolescencia y mi niñez en los sectores artesanales.
 
¿Cómo ingresa a los medios de comunicación?
Yo era fan del grupo Los Caminantes. Entonces, decía: si yo tanto quiero verlos, les llevaré mi trabajo a la radio Illimani . Era 1964 y voy un día, estaba esperando a que inicie el programa Sabor a Tierra, que comenzaba a las 11 de la mañana. De pronto, escucho risas, estaban subiendo unos jóvenes.  ¿Ahora qué hago?, dije. Me paralicé. Entonces, el compadre Palenque me dice: “Qué hace esta hermosa cholita aquí”. Así me invitaron a la radio, comienza el programa, me hacen hablar y les dije que soy fan de ellos y me dan sus autógrafos, hablamos mucho.
 
Ese día que me levante de mi cama y me aliste para ir a la radio, nunca había pensado que iba ser una comunicadora. Mi vida cambio en ese momento porque desde ese día hasta el fin de la vida del Compadre, hice comunicación.
 
¿Y cómo llegó al Parlamento?
En 1988 fueron clausurados injustamente los medios de comunicación donde estábamos: Canal 4 y radio Metropolitana, porque la radio y la televisión servía a las grandes mayorías, a los que no tenían voz, a los que no pueden reclamar sus derechos. Éramos el cucu de las autoridades.
 
La gente comenzó a protestar por el cierre y se convirtió en una gran revolución sin derramar una gota de sangre. Se unieron para pedirnos que hagamos un partido político, que el compadre Palenque sea presidente y a la comadre Remedios Loza sea diputada.
 
En las elecciones, CONDEPA (Conciencia de Patria) gana en La Paz todos los curules. Había un abogado del MNR que nos apoyó cuando cerraron nuestros medios, que ya falleció. Estaba reunido el partido haciendo las listas: El compadre Palenque como presidente, Remedios Loza como Primera Diputada por La Paz y luego este abogado como segundo. Entonces él levanta la mano y dice: “La Remedios o yo, porque no puedo estar debajo de una chola”. Y en ese momento Carlos Palenque le dijo: “La Remedios, tú tienes las puertas abiertas si no te parece”, y él se fue. Era tan terrible el delito de ser mujer y peor ser de pollera, pero así logré, con el voto popular, llegar al Parlamento Nacional.
 
El primer día juramos y al día siguiente empezamos ya las labores, llamaron lista y yo estaba sentada con mi sombrero.
—      Remedios, con todo el respeto que se merece, yo le pido quitarse el sombrerito, me dice el Presidente.
—      La palabra, señor Presidente, yo con el mismo respeto le digo que se saque sus zapatitos, respondo.
—      Por qué
—      Porque esta es mi indumentaria. A partir de hoy, señor Presidente, ni en este lugar ni en ninguna oficina la mujer de pollera se va a quitar el sombrero.
 
No me refutó, no me dijo más nada. Claro, pensaban que yo entraría, bajaría la cabeza y me sentaría a decir: Ya papito, ya señor… Pero no, y cuando me tuteaban, yo les tuteaba; cuando me ninguneaban, les ninguneaba; y cuando me respetaban, los respetaba. Así conseguí el respeto a la mujer y el respeto a mis polleras.
 
¿Qué retos tuvo que afrontar Remedios Loza?
A veces es chistoso, pero en mi misma familia mi madre y mi padre me decían que esto de luchar por la liberación, esas cosas son de hombres y tú no eres hombre, eres mujer. La mujer tenía que prepararse para ser esposa. Mi padre me enseñaba a planchar el filo de la raya que tenía que ser como un cuchillo, amarrar los zapatos y la corbata, ese era el lugar que me daba mi padre y la enseñanza.
 
Mi madre igual me decía: “¿No me ves a mí?, la gente se mira”. Entonces, esa forma de coartar tu avance y no era por cantar o bailar, sino era un avance, no de Remedios Loza sino de toda esa segregación que sufría la mujer, especialmente de pollera.
 
Primero, no se puede educar; segundo, no se puede participar un poco más, ya no se puede hablar. Entonces, todos esos retos para mí han sido muy difíciles de lograr.
 
También tengo otros retos: soy madre soltera, digo así a voz cantante, a los cuatro vientos, no me avergüenzo, ni me asusto, porque yo fui padre y madre para mi hija. La gente siempre decía: ¡Cómo una chola va a ser política! Y lo hice porque si yo habría sido una chola del montón, me habría casado y tenido una vida rutinaria, como tiene la mujer de pollera, pero eso a mí no me gustaba desde el momento en que vi el desprecio y rechazo a mi abuela.
 
Siempre decía: algo tengo que hacer y no podía tomar un fusil o pararme en una esquina para llamar a la rebelión. Pero los medios de comunicación han sido mi fusil, mi voz cantante para reclamar el derecho que tiene el boliviano o la boliviana para hacer lo que manda la Constitución Política del Estado.
 
 
¿Qué opina sobre la discriminación hacia la mujer de pollera?
Bueno, la discriminación continúa, la lucha debería continuar también, no deberíamos quedarnos en nuestros lugares. De las universidades han salido mujeres de pollera abogadas y de otras profesiones. Hay que seguir luchando y peleando dentro del hogar y fuera de él porque, imagínense, los niños se avergüenzan porque les hacen bullying en el colegio: “Tu mamá es chola o eres chola”, les dicen. Todavía existe la discriminación hacia la mujer de pollera.
 
Yo he sido modelo de la televisión y forzosamente me maquillaban y hasta el día de hoy me maquillo. El maquillaje no es solo para la mujer de un sector, el maquillaje o teñirse el cabello es para cualquier mujer…Las mujeres de pollera debemos luchar contra esa discriminación, estamos en otro tiempo, otra etapa, uno se puede vestir como quiere, eso no es problema. Si uno dentro de esa ropa es honrado, honesto y que respeta las leyes, no importa la ropa.
 
De perfil
Remedios Loza Alvarado nació el 21 de agosto de 1949 en la zona oeste de la ciudad de La Paz , en Los Andes, una de las calles más antiguas de la urbe, donde su padre poseía un taller de sastrería y su madre se dedicaba a la elaboración de artesanías para la feria de Alasitas.
 
En 1969 hace su incursión en el programa radial “Sabor a Tierra”, conducido por Carlos Palenque en Radio Illimani. En 1988, Loza gana una diputación por el departamento de La Paz, convirtiéndose en la primera mujer de pollera de la historia del país en ocupar un curul en el Parlamento boliviano.

No comments

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.